Cuantas más decisiones se toman, más energía mental se gasta. Las decisiones pueden ser significativas y no tanto (por ejemplo, qué camisa ponerse). En cualquier decisión se gasta energía. Por eso es que muchas personas famosas se restringen deliberadamente. Basta con tener una idea de los armarios limitados de Barack Obama, Steve Jobs y Mark Zuckerberg. Cada uno de ellos, en la mayoría de los casos, aparecía en público con un mismo vestido. Mientras que el empresario y economista estadounidense Seth Godin nunca cambia de su desayuno favorito, que consta de un solo cóctel de yogur, plátano, nueces y semillas... Estos tipos de hábitos reducen significativamente el número de decisiones que se necesita tomar.
Soluciones rápidas: Cada noche, elabore un plan para la mañana del día siguiente. En primer lugar, anote en él las tareas importantes que hacer. mantenga una lista actualizada, pero manejable, de tareas pendientes. Intente bloquear el tiempo. Cualquier cosa que pueda hacer para eliminar la decisión de que hacer a continuación, erá una gran ayuda.
2. Programación excesiva
La planificación excesiva puede ser perjudicial también. Muchas personas encuentran fácil rellenar sus horarios con varios eventos o tareas que hacer, como sobre el trabajo, encuentros familiares, salidas sociales, metas de acondicionamiento físico, y todo lo demás que desea hacer, puede conducir a un horario muy completo.
Tener el tiempo libre para descansar es uno de los aspectos más importantes de una vida equilibrada. Esto puede ser fácil de olvidar, pero relajarse es necesario, obligatoriamente.
Soluciones rápidas: Todos los días, deje en su plan espacios en blanco para las actividades que le deben relajar. Ud. podría organizar una lista de tareas para priorizar mejor las tareas. Esto puede ser trabajar en un proyecto secundario o un hobby, o sencillamente acabe de leer un libro.

